Julio Fernández, Director General de SILAM

Entrevista publicada en la revista oficial del Consorcio Nacional de Industriales del Caucho

SILAM es una empresa con más de 50 años de experien­cia dedicada a la transformación de silicona (siliconas HlV/HCR) que proporciona soluciones, desarrolla y fabri­ca productos para cubrir las necesidades de los clientes y el mercado. Julio Fernández (Donostia-San Sebastián, 1971) es el Director General de SILAM, quien se encarga de guiar a esta empresa ubicada en las afueras del pueblo guipuzcoano de Zumaia, y desde donde nos habla sobre la actividad diaria y futura de SILAM.

Con el medio siglo cumplido y con cerca de 50 personas en plantilla SILAM se ha convertido en líder en el sector a nivel estatal y referente europeo. ¿Cómo se gestiona este proyecto empresarial?

Nuestra empresa está gestionada con mucho detalle y siguiendo una estrategia orientada a largo plazo. La actividad de SILAM la tenemos organizada en base a 3 líneas de negocio. Uno: bases, aditivos y mezclas de silicona listas para su uso. Dos: productos técnicos fabricados en silicona sólida y esponja (tubos, juntas, perfiles. etc…). Y tres: cables recubiertos con silicona, cables conductores resistentes a altas temperaturas.

Tres líneas de negocio que en los últimos años están dando resultados positivos ¿Cómo habéis cerrado el año?

Los últimos cuatro años la evolución del negocio ha sido muy positivo. Hemos incrementado la facturación en más de un 70%, hemos alcanzado una cifra de exportación cercana a los 4,5 millones de euros (lo que supone casi un 30% de ventas en el extranjero) y hemos obtenido los mejores resultados en términos de beneficio empresarial, que se han duplicado con respecto a años anteriores.

Y todo esto ha sido gracias a la consecución de varios proyectos de largo recorrido que hemos conseguido ir materializando.

Entre los nuevos retos de SILAM se proyecta su expansión internacional ¿Dónde se sustenta este posicionamiento?

Se sustenta en un conjunto de pilares que tienen su inicio en el año 2000, con la inauguración de la nueva SILAM y un acuerdo estratégico con la multinacional alemana Wacker Chemie AG, líder europeo de fabricación de siliconas. Este acuerdo nos convirtió en distribuidor y formu­lador exclusivo en España y Portugal de las siliconas HCR de Wacker y nos permite ser un referente en Europa para las otras líneas de negocio.

Además, muchos de nuestros clientes tienen plantas de producción en diferentes países y nosotros nos hemos especializado para ser capaces de suministrarles en las mismas condiciones en cualquiera de sus ubicaciones.

En estos últimos quince años SILAM también ha tenido que hacer frente a situaciones de crisis, bien económi­cas y derivadas de accidentes. ¿Cómo habéis consegui­do resistir a estas situaciones y salir fortalecidos?

La primera situación complicada fue en 2005, cuando sufrimos un incendio fortuito que destruyó por comple­to la totalidad de la nave, y de la que conseguimos salir adelante principalmente gracias al tesón del personal de SILAM y al apoyo de un conjunto de personas, entidades e incluso empresas competidoras directas de SILAM. Se logró responder a los pedidos de clientes estratégicos y mantener la continuidad empresarial. La segunda crisis llegó en 2007, cuando el sector de la construcción cae en España y se resiente el sector de los electrodomésticos, entonces uno de los sectores más importantes para nosotros. A partir del año 2012 la situación empieza a mejorar por el éxito comercial obtenido en el sector au­tomoción, iluminación, distribución … y por los primeros síntomas de reactivación económica.

La diversificación sectorial de SILAM llegará dos años más tarde con la adquisición de una empresa competi­dora ubicada en Cataluña. ¿Qué ha aportado está ope­ración a SILAM?

La compra de la empresa catalana DICOINSA nos ha apor­tado tres ventajas: diversificación del negocio en sectores en los que teníamos poca presencia (agroalimentario, farmacéutico y sanitario), alcanzar un tamaño de empre­sa similar a la de nuestros competidores europeos y opti­mizar los recursos y la planificación de las fabricaciones entre las dos plantas.

La apuesta por reforzar el conocimiento y el dominio tecnológico dio con la creación de SILAM TECH CEN­TER. ¿Esto supone la consolidación del l+D en SILAM?

En los dos últimos años, hemos invertido más de 1,3 millones de euros en el incremento de la capacidad pro­ductiva, en la automatización/robotización de varios procesos de fabricación y en las instalaciones destinadas a la innovación y desarrollo de productos y procesos. SILAM TECH CENTER se inauguró en 2017, es un espacio desti­nado a la creatividad y la innovación, diseñado de manera que facilita el trabajo en equipo y la colaboración. Este concepto es clave para el desarrollo de productos pro­pios.

¿Cómo se presenta el futuro de SILAM?

Contamos con una cartera de clientes y proveedores de primer nivel, lo que nos hace estar permanentemente activos, adaptándonos a las nuevas necesidades. Tam­bién, tenemos identificados proyectos muy interesantes para participar y colaborar con otras empresas, los cua­les proporcionarían un importante crecimiento en tama­ño y competitividad.

 

 

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